Los aviadores del capital riesgo detectan el valor que las aerolíneas esconden

hace 1 semana 128

Las aerolíneas pueden ser inversiones volátiles. Eso no ha frenado el interés del capital riesgo, que ha encontrado su ejemplo más claro en la oferta de 6.670 millones de euros que Apollo Global Management ha lanzado por Easyjet. Aunque otras compras completas se antojan complicadas, la lección para el resto de inversores —y para los gestores— es que el sector esconde mucho valor volando por debajo del radar.

Parte del atractivo de Easyjet, cuyo culebrón de meses culminó la semana pasada, residía en la distancia entre su modesta valoración, por un lado, y su balance a prueba de bomba y sus activos tangibles —aviones, motores y demás—, por otro. Antes de que Castlelake, rival de Apollo, anunciara su interés en mayo, la aerolínea cotizaba por debajo del valor de sus activos netos y, a seis veces el beneficio previsto, según datos de LSEG, muy lejos de los múltiplos de dos dígitos que exhibía antes de la pandemia. Eso permitió a Apollo ofrecer una prima del 81% sobre el precio de la compañía sin el efecto de las especulaciones.

Otro jugador que destaca es Jet2. La compañía, valorada en 3.500 millones de euros, es financieramente conservadora —declaró una caja neta de 2.340 millones de euros a cierre de marzo— y tiene pendientes de entrega más de 100 aviones nuevos de Airbus en los próximos años, lo que sugiere un amplio recorrido de crecimiento. Los analistas de RBC calculan que el valor contable por acción podría alcanzar los 16,15 euros en marzo de 2028, de modo que Jet2 cotiza a 1,1 veces esa cifra. Sus comparables se valoran en torno a 1,7 veces, según las previsiones de analistas recopiladas por Visible Alpha. El descuento parece excesivo, dado el nicho de la empresa en el creciente negocio de los paquetes vacacionales y su prudencia financiera.

También hay oportunidades entre las grandes aerolíneas, sobre todo en las partes del negocio que no consisten en volar. Un ejemplo es IAG Loyalty, que gana dinero vendiendo puntos Avios a compañías como American Express. Los analistas de Citi calcularon en junio que la unidad podría valer hasta 13.000 millones de euros. Eso dejaría implícitamente la aerolínea propiamente dicha de IAG en 14.000 millones, apenas cuatro veces su beneficio operativo previsto para 2026.

Otro caso llamativo es Lufthansa Technik, el brazo de Deutsche Lufthansa dedicado al mantenimiento de aeronaves, un negocio que hoy vive un auge gracias a los retrasos en las entregas de aviones. Las previsiones de Visible Alpha apuntan a que la unidad generará más de 700 millones de euros de beneficio operativo el año que viene. Aplíquese el múltiplo de 14 veces al que cotiza su comparable estadounidense StandardAero y Technik podría valer 10.000 millones de euros, el 60% del valor de empresa actual de Lufthansa.

La cuestión es cómo aflorar ese valor. Philip Meeson, fundador de Jet2 y titular del 16% del capital, puede no tener ganas de vender. Pero al grupo le queda munición de sobra para recomprar acciones: en julio lanzó un programa de hasta 290 millones de euros. Air Canada ha esbozado una vía más compleja: el martes anunció un acuerdo para vender una participación minoritaria en su negocio de fidelización a Blackstone y otros inversores, en una operación que valora la unidad en 6.200 millones de euros, más que toda su capitalización bursátil. Con valoraciones baratas y operaciones bien diseñadas, invertir en aerolíneas no tiene por qué ser un viaje sin extras.

Ver artículo completo